Terapia VAC para heridas: ¿cómo funciona y cuándo puede indicarse?
La terapia VAC para heridas utiliza presión negativa controlada a través de un sistema sellado. En casos seleccionados permite manejar el exudado, proteger el lecho de la herida y favorecer condiciones para la formación de tejido de granulación, el cierre o una reconstrucción posterior.
¿Qué es la terapia VAC para heridas?
La terapia VAC para heridas es una modalidad de terapia de presión negativa que coloca un material de contacto sobre la lesión, lo cubre con una película sellada y lo conecta a un equipo que aplica succión controlada. Puede ayudar a retirar exudado, reducir el edema y favorecer un entorno adecuado para la formación de tejido nuevo en heridas previamente evaluadas y preparadas.
¿Qué significa VAC en el tratamiento de heridas?
VAC corresponde a la expresión inglesa Vacuum-Assisted Closure, conocida en español como cierre asistido por vacío. En la práctica, forma parte de las modalidades de terapia de presión negativa para heridas.
El sistema busca mantener una presión controlada sobre una herida mediante un apósito sellado. La secreción se conduce hacia un depósito, mientras la zona permanece protegida bajo una cobertura.
Aunque se utiliza el término “cierre asistido”, la terapia VAC no garantiza que una herida cierre por sí sola. En algunos pacientes funciona como preparación antes de un injerto, colgajo o cierre quirúrgico.
La terapia VAC es una herramienta dentro del manejo de heridas complejas. No reemplaza la evaluación de la circulación, el control de la infección ni la retirada del tejido que ha perdido viabilidad.
¿Cómo funciona la terapia VAC para heridas?
Después de preparar la lesión, se coloca un material diseñado para distribuir la presión. La zona se cubre con una película adhesiva que crea un ambiente sellado y se conecta mediante un tubo a una unidad de presión negativa.
Evaluación de la herida
Se analiza la causa, la profundidad, la circulación, el exudado, la infección y las estructuras comprometidas.
Preparación del lecho
Puede ser necesario limpiar la lesión y retirar tejido no viable antes de aplicar presión negativa.
Colocación del apósito
El material se adapta a la forma de la herida sin introducirlo en espacios que no hayan sido evaluados.
Sellado y conexión
La película adhesiva crea el sello y el tubo conecta el apósito con el equipo de presión negativa.
Controles y cambios programados
La evolución debe revisarse para valorar el tejido nuevo, el volumen de secreción y la necesidad de continuar o modificar el plan.
¿Para qué sirve la terapia de presión negativa?
La respuesta depende del tipo de herida y de las condiciones del paciente. Cuando está correctamente indicada, puede contribuir a varios objetivos.
Manejo del exudado
El sistema conduce parte de la secreción hacia un depósito, ayudando a mantener controlada la humedad de la zona.
Reducción del edema
La presión negativa puede contribuir a controlar la acumulación de líquido alrededor de determinados tejidos.
Tejido de granulación
En heridas seleccionadas puede favorecer la formación de una superficie vascularizada antes del cierre.
Protección del lecho
El apósito sellado crea una cobertura controlada entre los cambios programados.
Preparación reconstructiva
Puede utilizarse como una etapa previa a un injerto de piel, colgajo o cierre diferido.
Fijación de injertos
En determinados casos puede ayudar a mantener el contacto entre un injerto y su zona receptora.
¿En qué heridas puede utilizarse la terapia VAC?
La terapia VAC para heridas puede considerarse en lesiones agudas y crónicas después de una evaluación individual. La indicación no depende únicamente del tamaño.
- Heridas traumáticas con pérdida de tejidos.
- Heridas posquirúrgicas que presentan separación de bordes.
- Heridas complejas después de una limpieza quirúrgica.
- Úlceras seleccionadas de larga evolución.
- Lesiones asociadas con pie diabético, según circulación y profundidad.
- Quemaduras profundas después de preparar el tejido.
- Zonas receptoras de injertos de piel.
- Heridas que necesitan preparación antes de una cobertura definitiva.
La causa debe tratarse paralelamente. Una lesión producida por presión, mala circulación o infección puede volver a deteriorarse si esos factores continúan activos.
¿Cuándo no debe aplicarse la terapia VAC?
Antes de iniciar presión negativa es necesario identificar tejidos y estructuras que podrían resultar lesionados. La colocación sin una evaluación adecuada puede generar sangrado, dolor, daño local o retraso del tratamiento definitivo.
- Tejido necrótico que todavía necesita ser retirado.
- Sangrado activo o riesgo elevado de hemorragia.
- Vasos, órganos o estructuras vulnerables sin protección adecuada.
- Fístulas no evaluadas.
- Lesiones con sospecha de malignidad en el lecho.
- Infección profunda no controlada.
- Osteomielitis activa que todavía no recibe el manejo correspondiente.
La selección del apósito, la protección de estructuras, el nivel de presión y la frecuencia de los cambios dependen de la herida. Un sistema de succión improvisado no equivale a una terapia de presión negativa controlada.
¿La terapia VAC elimina la infección?
No. La terapia VAC puede ayudar a manejar secreciones y formar parte del plan de una herida contaminada o previamente tratada, pero no reemplaza el diagnóstico ni el control de una infección.
Cuando existe infección, pueden ser necesarias muestras de tejido, limpieza quirúrgica, evaluación del hueso, medicamentos y seguimiento especializado. El sistema no debe utilizarse para ocultar el deterioro de la lesión.
Fiebre, dolor creciente, mal olor, cambio marcado de coloración, sangrado, deterioro rápido, confusión o mal estado general requieren atención presencial. No debe esperarse hasta el siguiente cambio de apósito.
¿Puede utilizarse terapia VAC en una herida con hueso expuesto?
Puede considerarse en determinados casos, pero la exposición ósea requiere una valoración reconstructiva. Debe analizarse el estado del hueso, la circulación, la infección y la presencia de una superficie capaz de formar tejido.
La presión negativa puede utilizarse para preparar la zona o promover tejido de granulación en casos seleccionados. Sin embargo, una herida con hueso expuesto puede necesitar un colgajo que aporte circulación y cobertura.
El uso de VAC sobre estructuras profundas no significa que se evitará un injerto, colgajo u otra reconstrucción. La respuesta depende de la viabilidad del tejido y del objetivo funcional.
¿Cómo se usa la terapia VAC con un injerto de piel?
Después de colocar un injerto, el contacto uniforme con la zona receptora es importante para su integración. En determinados casos, la presión negativa se utiliza como sistema de fijación.
Puede ayudar a reducir desplazamientos y acumulaciones de líquido debajo del injerto. Aun así, el resultado depende de la circulación, el estado del lecho y el control de la infección.
Conoce qué factores se valoran en un injerto de piel y su integración .
¿La terapia VAC se utiliza en el pie diabético?
Puede utilizarse en lesiones seleccionadas, especialmente después de limpiar tejido no viable o controlar determinados factores. Sin embargo, antes deben evaluarse la circulación, la infección, la presión y la profundidad.
Aplicar presión negativa sin corregir el apoyo repetido o una circulación insuficiente puede producir una mejoría temporal sin resolver la causa.
Cuando existe exposición de tendón, hueso o articulación, debe analizarse si la terapia VAC preparará la zona o si se necesita una cobertura reconstructiva.
¿Puede utilizarse presión negativa en quemaduras?
La terapia de presión negativa puede formar parte del manejo de algunas quemaduras después de evaluar su profundidad y retirar el tejido que no puede recuperarse.
También puede utilizarse para preparar el lecho o fijar un injerto. No todas las quemaduras requieren VAC y su uso no sustituye la reconstrucción cuando existe una pérdida profunda de cobertura.
En las quemaduras extensas o profundas, la prioridad es definir qué tejido conserva viabilidad y qué zonas necesitan injertos, colgajos u otras alternativas.
¿Cuánto tiempo se utiliza la terapia VAC?
No existe una duración universal. El tiempo depende del objetivo, la profundidad, el volumen de secreción, la respuesta del tejido y el procedimiento reconstructivo previsto.
En algunos pacientes se utiliza durante una etapa corta para preparar el lecho. En otros forma parte de un manejo más prolongado con reevaluaciones periódicas.
La continuidad no debe decidirse únicamente porque el equipo siga funcionando. En cada control debe verificarse si existe progreso y si la terapia continúa siendo la alternativa adecuada.
¿Cada cuánto se cambia el apósito VAC?
La frecuencia depende del tipo de herida, la cantidad de exudado, la infección, el material utilizado y el protocolo indicado. No existe un intervalo único aplicable a todos los pacientes.
Los cambios permiten observar la evolución, comprobar el estado de la piel cercana y verificar que no hayan quedado fragmentos del material dentro de la lesión.
Si el equipo emite una alarma, pierde el sello, aparece sangrado o el depósito se llena, debe seguirse el protocolo indicado y comunicarse con el equipo responsable.
¿La terapia VAC produce dolor?
Algunas personas perciben tirantez o molestias al iniciar la presión. El cambio del apósito también puede producir sensibilidad, especialmente cuando el material se adhiere al tejido nuevo.
El dolor creciente no debe considerarse normal automáticamente. Puede indicar pérdida del sello, presión sobre una estructura, irritación, sangrado o cambios en la herida.
El seguimiento permite ajustar el plan y valorar medidas para proteger el tejido y controlar las molestias.
Terapia VAC frente a una curación convencional
| Aspecto | Terapia VAC | Curación convencional |
|---|---|---|
| Mecanismo | Aplica presión negativa controlada mediante un sello. | Utiliza coberturas sin un sistema activo de succión. |
| Manejo del exudado | Conduce la secreción hacia un depósito. | El exudado es absorbido por los materiales de curación. |
| Indicación | Heridas seleccionadas después de una evaluación. | Puede utilizarse en múltiples tipos de heridas. |
| Seguimiento | Requiere controlar sello, presión, depósito y tejido. | Requiere revisar humedad, tejido y estado del apósito. |
| Resultado | No garantiza el cierre ni evita otra reconstrucción. | Tampoco garantiza el cierre si la causa permanece activa. |
¿Cómo se determina si una herida necesita VAC?
La indicación debe partir de una evaluación integral. El objetivo no es colocar el equipo, sino determinar qué necesita la herida para avanzar hacia una cobertura estable.
- Causa y tiempo de evolución.
- Profundidad y extensión del defecto.
- Estado de la circulación.
- Presencia de infección o tejido no viable.
- Volumen de exudado.
- Exposición de hueso, tendón o material quirúrgico.
- Posibilidad de cierre, injerto o colgajo.
- Condiciones generales que afectan la cicatrización.
Cuando existe pérdida profunda de tejidos, la evaluación puede realizarla un cirujano para heridas complejas en Lima .
Fuentes científicas consultadas
- Negative Pressure Wound Therapy — StatPearls .
- Negative Pressure Wound Therapy: Challenges, Novel Techniques and Future Perspectives .
- Effectiveness of Negative Pressure Wound Therapy in Challenging Wounds .
- Negative Pressure Wound Therapy and Its Use in Burn Wounds .
- Negative Pressure Wound Therapy in Diabetic Foot Ulcers .
- Publicaciones científicas del Dr. Enrique Chau Ramos .
Autor y revisor profesional: Dr. Enrique Chau Ramos, cirujano plástico reconstructivo y especialista en microcirugía.
Registros profesionales: CMP 50293 | RNE 22938.
Áreas profesionales: heridas complejas, presión negativa, injertos, colgajos, reconstrucción de tejidos y microcirugía.
Última revisión: agosto de 2026.
Este contenido tiene finalidad informativa. No sustituye una evaluación presencial, no confirma que una herida necesite terapia VAC y no permite seleccionar la presión o el tipo de apósito sin examinar la lesión.
Dudas sobre la terapia VAC para heridas
¿Qué es la terapia VAC para heridas?
Es una modalidad de presión negativa que utiliza un apósito sellado conectado a un equipo de succión controlada para manejar exudado y favorecer determinadas condiciones del lecho de la herida.
¿La terapia VAC cierra todas las heridas?
No. Puede ayudar en casos seleccionados, pero algunas heridas necesitan controlar la infección, mejorar la circulación o recibir un injerto, colgajo u otro procedimiento.
¿La terapia VAC elimina la infección?
No. Puede manejar secreciones como parte de un plan, pero no sustituye la limpieza, los estudios ni el tratamiento de una infección.
¿Se puede aplicar VAC sobre hueso expuesto?
Puede considerarse en casos seleccionados después de valorar el hueso, la circulación y la infección. Algunas lesiones necesitan una cobertura reconstructiva adicional.
¿La terapia VAC sirve para el pie diabético?
Puede utilizarse en determinadas lesiones, pero primero deben evaluarse la circulación, la infección, la profundidad y la presión ejercida sobre la zona.
¿Puede utilizarse VAC después de un injerto de piel?
En casos seleccionados puede utilizarse para ayudar a mantener el contacto entre el injerto y la zona receptora.
¿Cuánto tiempo debe permanecer conectado el equipo?
El tiempo y el modo de aplicación dependen del objetivo, el tipo de herida y el sistema utilizado. Deben seguirse las indicaciones del equipo responsable.
¿Cada cuánto se cambia el apósito VAC?
La frecuencia depende del exudado, la infección, el tejido y el protocolo. No existe un intervalo único para todas las heridas.
¿La terapia VAC puede producir dolor?
Puede generar tirantez o molestias, especialmente durante algunos cambios. El dolor creciente requiere una revisión.
¿Qué especialista evalúa si una herida necesita VAC?
Un profesional con experiencia en heridas complejas puede evaluar la indicación. Cuando existe pérdida profunda de tejidos, un cirujano plástico reconstructivo puede valorar también injertos y colgajos.
¿El Dr. Enrique Chau evalúa heridas para terapia VAC?
Sí. El Dr. Enrique Chau es cirujano plástico reconstructivo, especialista en microcirugía, y evalúa heridas complejas, pérdida de tejidos y alternativas de cobertura dentro de planes reconstructivos.
¿La herida no mejora o necesita presión negativa?
Una evaluación permite determinar si la terapia VAC puede ayudar, qué factores están retrasando la cicatrización y si se requiere una alternativa de cobertura.